Artes tradicionales

Ikebana
Entre todas las artes practicadas en el archipiélago, pocas son tan típicamente japonesas como ikebana, el arte de los arreglos florales. Estrechamente vinculado a la ceremonia del té del Budismo Zen, ikebana hace hincapié en la sencillez y la precisión de las formas y busca simbolizar los diferentes aspectos de la naturaleza. Hay muchas escuelas que enseñan ikebana, y muchas de ellas ofrecen clases en inglés.
Cha-no-yu, o Camino del Té
El arte del té, o más precisamente, el camino del té, el cha-no-yu, es un culto estético del refinamiento espiritual, y fue en sus inicios muy popular entre la clase guerrera dirigente. Hoy en día, usted puede asistir e incluso participar en las demostraciones de Cha-no-yu en algunas de las escuelas más grandes y en algunos hoteles.
Cerámica y porcelana
Poco a poco, conforme la ceremonia del té fue creciendo durante el período Muromachi (1333-1573), estimuló los centros de producción de cerámica en el país, cada uno con un estilo muy particular. El siglo XVII vio cómo la ciudad de Arita sacaba adelante el difícil negocio de la cocción de la porcelana, que dio un impulso aún mayor a la industria de la cerámica en los años que siguieron. Entre los muchos grandes nombres de la cerámica, los más famosos son Mashiko en la región de Kanto, Seto, Tokoname, Mino y Kutani en la región de Chubu, Kiyomizu y Shigaraki en Kansai, Bizen y Hagi en la región de Chugoku e Imari, Arita y Karatsu en Kyushu. En estos centros de producción hay museos de cerámica, tiendas y clases de formación en los que incluso los principiantes pueden tratar de modelar e imaginar sus propias creaciones.
- Alfarería y cerámica en Tohoku
- Alfarería y cerámica en Kanto
- Alfarería y cerámica en Chubu
- Alfarería y cerámica en Kansai
- Alfarería y cerámica en Chugoku
- Alfarería y cerámica en Shikoku
- Alfarería y cerámica en Kyushu
- Alfarería y cerámica en Okinawa
Bonsai
Durante siglos, los bonsais (árboles en miniatura en macetas) son una parte importante de la cultura japonesa. Algunos de estos árboles tienen siglos de antigüedad, cuidados por generaciones de jardineros que pacientemente han adaptado su forma para reproducir escenas de la naturaleza. Las macetas que contienen los bonsais también son cuidadosamente elegidas para destacar la forma de árbol, el color y su efecto deseado.
