Especialidades de Tohoku
Sasakamaboko (prefectura de Miyagi)
El kamaboko está hecho de carne de pescado blanco rallado, amasado con sal, mirin (sake dulce de cocina), azúcar y fécula, luego se cuece todo al vapor o se hace a la plancha. El sasakamaboko se caracteriza por su forma de hoja de bambú (sasa) y por la manera de asarse. Los más conocidos son los de Sendai, donde hay muchas tiendas que lo preparan de manera tradicional siguiendo las recetas transmitidas de generación en generación, aunque también se fabrica en muchas otras ciudades en la prefectura de Miyagi. El sasakamaboko es un regalo como souvenir muy popular para los japoneses.
Wanko-soba (prefectura de Iwate)
Los soba (fideos de trigo sarraceno) se sirven de una manera muy original. El plato se sirve con una pequeña cantidad de fideos y, una vez terminado, el camarero vuelve a servir emitiendo un grito fuerte, operación que se repetirá hasta que el cliente esté satisfecho. Así que uno se puede comer hasta 50 ó 60 platos de fideos. Esta tradición se remonta a varios siglos atrás, cuando los terratenientes consideraban un honor servir a sus invitados hasta estar saciados. En Morioka y Hanamaki se celebran anualmente concursos de wanko-soba con el objetivo de comer la máxima cantidad posible en el menor tiempo posible; el truco está, por tanto, en tragarse los fideos sin masticarlos. Si confía en su apetito, ¿por qué no probar suerte?
Kiritanpo (prefectura de Akita)
El kiritanpo se hace con arroz hervido, amasado y enrollado alrededor de un pincho y se hace a la brasa en un fuego de leña. Luego se corta en trozos de 5 cm de largo y se pasa a una cacerola con bardana, puerros, setas maitake y otras verduras de temporada, además de hierbas aromáticas o pollo. En un principio, se trataba de una comida tipo picnic que se llevaban los leñadores y los cazadores a las montañas. Se trata de un plato de invierno que se come entre mediados de septiembre y marzo, aunque también es especialmente popular en noviembre, época de la nueva cosecha de arroz.
