Monte fuji

¿VALE LA PENA HACER UNA EXCURSIÓN AL MONTE FUJI?

#InspiraJapon
En primavera, sí que vale la pena hacer una excursión alrededor del Monte Fuji e intentar verlo en persona en primerísima fila. En verano, a no ser que subas a la cima (si estás preparado para ello), te diría que no.
Precio: entre 80 – 200 euros.

A partir de las nevadas, se ve precioso por lo que en primavera y su buen tiempo, hay más posibilidades de verlo realmente espectacular. En verano suele estar tapado por las nubes el 90% de los días. Y en otoño, aunque se puede ver, no está nevado, pero puede ser curioso evidentemente ver el “conito truncado”. Pero ¿perder un día entero cuando seguramente sea “invisible”?
Es de aquellas excursiones que antes de ir a Japón siempre estamos pensando en este mítico icono, pero una vez que la hemos hecho, nos ha decepcionado “un poco” y no la vemos como “imprescindible” o “recomendable” para otros turistas o para un segundo viaje.

Por el simbolismo que conlleva el Monte más sagrado de Japón, ver este volcán de 3776 metros en directo es realmente impresionante, aunque sea unos segundos.

–       Para disfrutar del volcán durante unos seis minutos, esté nevado o “pelado”, el mejor sitio para verlo es desde el lado derecho del tren bala (shinkansen) saliendo de Tokio a Kioto, pasada una media hora de su salida, tras los túneles que hay después de Shin Yokohama justo donde las fábricas y los extensos campos de arroz.
–       Para ver la cima desde la quinta estación (donde te deja como máximo el autobús) estando muchas veces por encima de las nubes, o al menos pisar, tocar y sentir su energía.
–       Para comprar una lata con aire del monte (solo válido si lo abres allá arriba, ja ja ja), agua mineral o preciosos peluches con la forma del volcán.
–       Para meter las manos y aguantar lo máximo posible en la primera poza que hay a la derecha en Oshino Hakkai y entonces comerte un helado de uvas de allí, un fuji grape ice cream, nada que ver con el sabor de la fanta uva que a mí no me gusta nada.
–       Para mojarte los pies en el riachuelo “congelado” del Santuario Fujinomiya con el Monte de fondo.
–       Para disfrazarte con kimono en el poblado tradicional Nemba y hacerte unas fotos de lo más pintorescas si está visible como fondo el Fuji.
–       Para flipar con la refrescante “cortina” de cascadas de Shiraito.
–       Para rodear el volcán en moto haciendo algunas paradas en algún onsen.
–       Para disfrutar del balneario con el cuarzo rosa más gigantesco que he visto jamás en Yu kaisen.
–       Para ver el cráter del volcán (que lleva más de 300 años sin entrar en erupción) tras pasar toda la noche subiendo y ver el amanecer, solo en verano y apto para gente muy acostumbrada al senderismo y alpinismo.
–       Para pasear por el lago Ashi en el barco pirata, subir en el teleférico o comer huevos negros de Owakudani.
–       Para disfrutar del parque temático de balnearios Yunessun de Hakone donde te metes en pozas de vino tinto, cerveza, té verde, carbón, etc en la zona común con bañador o en las tradicionales aguas termales japonesas.
–       Para darte un paseo dominguero por Takao, ver la cima bastante cerca y relajarte luego en el onsen cerca de la estación.

El truco es coger una de las excursiones madrugadoras que rodee el Fuji ya que las nubes suelen acumularse en un lateral y, generalmente, se puede ver en algún momento dado o en alguno de los puntos donde paran como el centro de visita, la quinta estación, el poblado Nemba o las pozas de agua de Oshino Hakkai, las cascadas Shiraito o alguno de los cinco lagos o santuarios de la zona como el Fujinomiya o Fujisan Hongu Sengen Taisha. Como limitaron el tiempo del conductor de autocar a ocho horas, generalmente pasas solo una media hora en cada sitio. Exacto. “Japanese style”.

Mucha gente confunde ver el Monte Fuji con hacer una excursión a Hakone. Si os fijáis en el mapa, el lago Ashi está más al sureste, en una zona alejada para ver realmente el monte sagrado desde allí y complicada de acceso al tener que usar tren, bus, tranvía, teleférico, barco, de todo. Y, en realidad, cuando está “visible”, apenas se ve la puntita de la cima allá a lo lejos. Los japoneses suelen ir para disfrutar de las aguas termales de la zona al anochecer.

Se pronuncia /FÚ-yi-san/ y no se dice /FÚ-ji YÁ-ma/. /ja-KÓ-ne/

Al vivir en Málaga, mis hijas apenas han disfrutado de la nieve así que les hizo mucha ilusión cuando tuvimos un día perfecto en aquella primavera del 2007.

Por: Alessandra

Dónde: Monte Fuji