7 días de autostop por Japón

Fui a Tokyo para estudiar 6 meses y acabé quedándome un año entero. Gracias a esta decisión hoy os puedo contar mi aventura de 7 días viajando a dedo por Japón!

Fui con mi mejor amigo Carmelo, y el viaje lo hicimos en mayo. Fue el momento perfecto, todo el mundo tenía una semana de vacaciones con motivo de  la coronación del nuevo emperador, Nahurito; y todos los coches que salían desde Tokyo nos ofrecían un gran abanico de posibilidades para llegar a donde fuese.
Nuestro objetivo era llegar a Ise, en la prefectura de Mie. ¿creéis que al final lo conseguimos?

El día 29 de abril comenzó la aventura. Llevábamos una mochila, un saco de dormir y una tienda de campaña. Ligeros pero preparados para cualquier situación. Ese mismo día preparamos varios carteles con cartón y rotuladores, decían: Al oeste por favor (西 へ お願いします)

Salimos desde Roppongi y tardamos 30 minutos en encontrar nuestro primer coche! Era un matrimonio con una hija, se dirigían a Hakone, y como nunca habíamos estado ahí y estábamos abiertos a las aventuras decidimos cogerlo. Eran encantadores. Llegamos a Hakone y nos ayudaron a buscar un sitio para acampar, hasta nos pagaron la noche en el camping de lago Ashi! Un lugar precioso para acampar con amigos, familia… Se llama Ashinoko Camp Mura Lake-Side Villa. El frío y amanecer entre montañas a pie del lago Ashi será algo que jamás olvidaré.

Al día siguiente descubrimos Hakone. Visitamos las montañas y como hacía tanto frío y llovía, nos fuimos a un onsen que encontramos caminando por la montaña. Fue como estar en el Japón más tradicional. Esa noche no teníamos sitio donde dormir aún, pero en estos casos nos mantuvimos optimistas. Para resumir y para vuestra sorpresa, acabamos durmiendo en un templo. Simplemente pedimos pasar allí la noche y una abuelita muy hospitalaria nos habilitó una pequeña cabaña dentro del templo. Fue la noche más especial de todas, dormimos sobre tatami con futones, teníamos una mesa camilla eléctrica para estar calentitos, y dormimos al lado de reliquias del templo que tendrían miles de años. A la mañana siguiente la abuelita nos trajo el desayuno, nos despedimos de ella y nos pusimos rumbo a la siguiente aventura.

Empezamos a hacer autostop de nuevo, esta vez tardamos 20 minutos en encontrar un coche, que nos llevó a Odawara, donde visitamos el Castillo de Odawara y dimos una vuelta por la ciudad sin alargarlo mucho porque no hacía más que llover. En Odawara cogimos nuestro siguiente coche, un hombre de unos 40 años, de Indonesia que solo hablaba japonés o indonesio, iba a un sitio que no habíamos escuchado nunca, Mishima, Shizuoka. Nos invitó a  dormir en su apartamento, lo único malo es que se iba a levantar a las 4 de la mañana para ver la final de la champions jajaja. Al día siguiente nos presentó a su novia japonesa y nos llevaron a hacer excursiones por la ciudad. Fuimos al parque Himenosawa y al parque Kakitagawa, si alguna vez vais por allí os los recomiendo. También hay un puente en suspensión, El Mishima Skywalk, un gigantesco puente colgante de 400m de largo y un lugar pintoresco donde se puede ver el Monte Fuji, muy recomendable!

Ya llevábamos 4 días de viaje, y aún teníamos esperanzas de llegar hasta Ise, aunque estábamos dejándonos llevar tanto y viviendo tanto el momento que nos importaba más el viaje que el destino final.

A la mañana siguiente salió un día muy claro y nos quedamos atontados mirando a Fujisan. Es ahí cuando decidimos ir a visitar un pueblo cercano al Monte Fuji, después de una larga jornada de autostop, 3 coches y haber conocido personas maravillosas, llegamos a Fujiyoshida, una ciudad entre el lago Kawaguchi y el Fuji. Sin duda el sitio más especial que he estado en Japón, y un sitio que os recomiendo como visita obligatoria. Si vienes desde Tokyo, puedes llegar por autobús desde Shinjuku, tarda alrededor de 2 horas y cuesta unos ¥2.000 (14€). También se puede llegar en tren pero el trayecto es más largo.

Llegamos tarde pero tuvimos la suerte de dar con Yamato San, un japonés lleno de vida y positivismo que además habla español! Pasamos la noche en su hostel/onsen, el más acogedor y tradicional que he visitado nunca, el Yoshinoike Onsen. Estábamos tan a gusto y Yamato nos trató tan bien en este sitio que decidimos quedarnos el resto del viaje aquí. Hicimos canoa en el lago, senderismo, bicicleta, comimos ramen, udon y sushi deliciosos, bebimos sake… A partir de esa vez, este lugar se convirtió en la escapada de fin de semana, y uno de mis lugares favoritos para disfrutar y desconectar.

No llegamos a Ise, pero conocimos rincones muy profundos de Japón, afirmamos otra vez más que los japoneses son gente muy hospitalaria y feliz de ayudarte, tuvimos una aventura que jamás olvidaré, y sobre todo, disfrutamos del viaje a pesar de las incertidumbres. A los que tengáis espíritu aventurero, os recomiendo realizar un viaje así por Japón. Gastamos muy poco dinero y nos sentimos muy seguros en todo momento. Además a día de hoy, tenemos esta historia que contar!
#InspiraJapón

Por Nerea Albors
Dónde: Hakone, Odawara, Mishima, Fujiyoshida (Monte Fuji)