takayama

Un lugar para el espíritu

#InspiraJapón Caminando por la zona alta de Takayama, cercana ya a los bosques, nos encontramos un tranquilo jardín perteneciente a un templo sintoísta (uno de tantos). Me senté en un banco de piedra a respirar y contemplar la naturaleza mezclada con la tradicional arquitectura. Las ramas y las hojas de los arces casi descansan sobre el puentecito de piedra y el estanque. Un nenúfar se refleja más bello que el narciso. La calma es abuntante, tanto como la vegetación. En perfecta quietud, naturaleza y el humano acontecer se abrazan, abrazan la vida. Como una libélula, mis ojos van de un lugar a otro, buscando siempre una rama, una flor donde reposar. El templo aguarda. Quien quiera curar las heridas del espíritu, aquí tiene su lugar.