Hakone y el Onsen

#InspiraJapón
Hakone es un pueblo precioso en las montañas de Japón, a dónde se puede llegar en tren. El día de nuestra llegada diluviaba, de ahí que el río fuera tan lleno. Veníamos del monte Fuji, que no pudimos ver por el mal tiempo y la niebla.

Lo frondoso de los bosques que rodean el pueblo nos impresionó.

Hakone forma parte del Parque Nacional de Fuji-Hakone-Izu y es muy famoso por sus aguas termales o onsen.
El onsen es un baño termal de origen volcánico y de aguas muy calientes, muy típico de Japón. Es como un balneario, ideal para relajarte pero tiene sus propias reglas que todo el mundo debe respetar.

Por ejemplo hay que entrar desnudo, lógicamente son separados para hombres y mujeres, y primero tienes que lavarte y enjabonarte sentado en un taburete en unos pequeños grifos que hay al lado.

El agua tiene tantos minerales que nuestro guía nos recomendó salir y aclararnos a cada rato, ya que nuestra piel no está acostumbrada.

Nuestro hotel tenía una de las piscinas al aire libre y otra interior. Bañarnos en la que estaba al aire libre fue increíble ya que hacía bastante frío y era genial estar dentro del agua caliente. Además la vista era insuperable.
Lo mejor de este pueblo son los hoteles tradicionales o Ryokan, cómo en la primera foto. Los ryokan ofrecen la oportunidad de ver de cerca la arquitectura tradicional de Japón.

Las estancias son totalmente tradicionales, con la cama en el suelo o futón, mesas bajas, puertas de papel corredizas y donde te dan un kimono cuando llegas para que te sientas totalmente inmerso en el ambiente.

Nuestro ryokan, llamado Pax Yoshino, tenía unas increíbles vistas al río desde el balcón de la habitación.

La cena fue increíble. No hay menú, y el hotel se encarga de enviar todo a la mesa, para que no tengas que preocuparte de nada.

Cada detalle está tan cuidado que cada plato y cada bocado es una obra de arte en sí misma. El menú consta de muchos pequeños platos y tiene de todo, sopa, carne, pescado, marisco, arroz y postre.
El pueblo está lleno de pequeñas tiendas y restaurantes.
Dar un paseo por sus calles es una experiencia relajante e inolvidable.

Por Ana Olmeda

Dónde: Hakone