Perdidos en el Fushimi Inari Taisha

Visitar el Fushimi Inari es toda una aventura, y mas si acabas perdido como nosotros.
Recuerdo perfectamente cómo decidimos coger una desviación y acabamos completamente solos en mitad del monte, rodeados de santuarios abandonados llenos de musgo y cientos de grillos haciendo su curioso sonido. Lo que parecía un contratiempo acabó siendo una experiencia mágica cuando encontramos el taller de madera de un anciano japonés en mitad de la montaña, que pese a no estar, tenia colgada una nota que nos invitaba a pasar a su jardín. Con el corazón en un puño y un poco de miedo (no vamos a negarlo) nos adentramos en su parcela para descubrir una hermosa cascada en su jardín junto a una zona de reposo y un libro de visitas lleno de firmas de otros viajeros que asumimos que fueron tan valientes como nosotros de coger una desviación. Un momento inolvidable que siempre atesoraremos en nuestros corazones.

Por Dídac 

Dónde: Kioto