Orangepassport (Tony y Elena): “Japón es espectacular y en cada visita aprendemos algo nuevo. Es un destino que jamás dejaremos de repetir”

Lo primero, para conoceros un poco mejor, ¿qué es Orangepassport? ¿En qué consiste el proyecto?

El equipo de Orangepassport lo formamos Elena y yo (Tony). Somos una pareja apasionada por los viajes y nos encantan la cultura japonesa e inglesa. Elena se dedica a tiempo completo a Orangepassport y yo trabajo como programador informático, aunque, siempre que puedo, le dedico tiempo al proyecto ya sea haciendo fotos y vídeos, o arreglando algunas cosas en la web.

Entonces, ¿qué es Orangepassport? Creo que merece la pena hablar brevemente de la historia del proyecto para que entendáis en el punto en el que estamos actualmente. Orangepassport nace como un blog de viajes en 2017. Disfrutamos mucho viajando por lo que queríamos aportar nuestro granito de arena en el amplio mundo del blogging viajero. Al poco tiempo, nos surge la posibilidad de acompañar a Japón a un compañero de trabajo y a su grupo de amigos. Ya habíamos estado en Japón 3 veces y poder ayudar a viajeros a descubrir este increíble país era un sueño para nosotros, y ¿qué mejor manera de hacerlo que acompañando a viajeros por las maravillosas calles niponas? Sin dudarlo, nos lanzamos a ello.

Tras esta primera experiencia, prosiguieron 4 grupos de viajeros ansiosos por descubrir el mágico país del sol naciente. Fueron viajes increíbles, tanto para ellos como para nosotros, ya que disfrutamos mucho viéndoles las caras de emoción, de alegría o de sorpresa durante toda la ruta, y por supuesto, nos lo pasamos todos en grande.
Todo apuntaba a que 2020 iba a ser otro año cargado de experiencias niponas con nuevos viajeros. Teníamos a muchas personas interesadas y algún grupo completo, pero la llegada del Covid-19 nos obligó a cancelar todos nuestros planes y a pausar de manera indefinida los viajes guiados a Japón. Fue una decisión muy difícil, pero como otras muchas personas que se han visto afectadas por la situación del virus, no teníamos otra opción.

Nos tuvimos que reinventar y nos vinimos a vivir a Londres. Volver a vivir en Londres era algo que siempre habíamos querido hacer y sabíamos que algún día sucedería. Vivimos en esta ciudad durante 1 año en 2011, pero nos supo a poco y queríamos más, así que a principios de verano del 2020 empacamos todo lo necesario y nos mudamos a la capital inglesa. A día de hoy, enseñamos nuestra vida aquí en Londres tanto en YouTube como en Instagram. Pero esto no significa que no sigamos enamorados de Japón o que vayamos a dejar de lado todos los proyectos que tenemos pensados en relación con el país. De hecho, cuando la situación lo permita, volveremos a nuestro segundo hogar, Japón.

 ¿Cómo empezó vuestra relación con Japón?

 En mi caso fue desde que vi las series de Dragon Ball, Oliver y Benji o Doraemon por primera vez con 8 años y entendí que toda esa magia se origina en el país del sol naciente. En ese momento, empecé a soñar con pisar Japón, un sueño que se cumpliría 17 años después. Siempre me ha gustado el anime y el manga, y esto fue lo que inicialmente captó mi interés por el país, aunque esto poco a poco fue evolucionando y empecé a estar ‘fuertemente’ atraído por la cultura, las tradiciones, la gastronomía, la sociedad, las artes,… Sin duda me había enamorado del país, ¡y todavía no lo había visitado! Llegué a la conclusión de que quería saber todo lo posible sobre su gente y sus costumbres, y que en cuanto tuviese la oportunidad, cumpliría mi sueño de pisar Japón.

El caso de Elena es distinto. Ella no tenía ese trasfondo friki y se imaginaba Japón como muchas otras personas se lo imaginan, un país donde hay dibujitos por todos lados y donde toda la comida está cruda. Tardó muy poco tiempo en darse cuenta de que esto no es así, y de que casi todo lo que te muestran en la televisión sobre el país son clichés. A día de hoy, ella está igual de enamorada que yo del país y su percepción es totalmente diferente a lo que se imaginaba antes de visitarlo. De hecho, fue ella la que decidió, pasado un mes de nuestro primer viaje a Japón, que volveríamos a viajar al país en unos pocos meses. Entre el primer viaje a Japón y el segundo, apenas pasaron 6 meses. ¡Japón engancha!

¿Cuántas veces habéis visitado Japón? ¿Alguna de ellas que recordéis con especial cariño?

Desde 2015, hemos visitado Japón 6 veces, siendo las 2 últimas visitas de más de 1 mes de duración. Cada visita ha sido diferente, pero todas muy especiales. La que más especial nos resulta es la primera visita al país, justamente por ser la primera vez, pero también porque durante ese primer viaje le pedí a Elena que se casara conmigo.

Además, ese primer viaje nos sirvió para darnos cuenta de que queríamos que nuestro futuro estuviese muy ligado al país y supimos desde el momento que llegamos al aeropuerto de Narita que nuestra relación con Japón iba a ser mágica y duradera.

Y claro, todos los viajes que hemos realizado junto a los viajeros han sido increíbles. Hemos vivido momentos con ellos que jamás olvidaremos y poder guiarlos en su descubrimiento del país fue todo un honor para nosotros. Japón es espectacular y en cada visita hemos aprendido algo nuevo. Es un destino que jamás dejaremos de repetir.

 En vuestra web decís que “fue pisar suelo japonés y sentirnos como en casa”. ¿Qué os hizo sentiros así? ¿Sentís lo mismo en cada visita?

Sin duda, Japón es nuestro segundo hogar. Hemos vivido muchas cosas maravillosas en el país, con su gente y por sus calles. Para nosotros, Japón tiene un olor diferente, muy característico, único. No lo sabemos explicar, pero es como el olor de tu casa, ese olor que, después de un largo viaje, llegas, abres la puerta, dejas las maletas, respiras hondo y piensas: “Estoy en casa”. Lo mismo nos pasa con Japón. Es llegar al país y algo cambia en nuestro interior, sentimos la paz, la tranquilidad y la armonía de sus paisajes. Nos dejamos llevar entre su gente y nos centramos en procesar todo lo que nuestros ojos están contemplando. Durante la duración del viaje vivimos, charlamos, reímos y disfrutamos sin preocupaciones, con tranquilidad, como en casa

Hemos creado un vínculo muy fuerte con Japón y una parte de nosotros estará ligada al país para siempre.

¿Cuál fue el itinerario de vuestro primer viaje?

Para nuestro primer viaje, decidimos visitar las ciudades principales del país. Hicimos noche en Tokio, Kioto y Osaka, y realizamos la excursión a Nara.
Nos centramos en explorar a fondo estas ciudades para no perdernos detalle, o al menos esa era nuestra intención. Cuando llegamos a Tokio, nos dimos cuenta de que para conocer cada rincón del centro de la ciudad harían falta meses. Aquello era enorme, no habíamos visto nunca nada igual y estábamos alucinando en todo momento. Cada parada de tren era como una ciudad dentro de una mega-ciudad y se le podría dedicar varios días a cada una de ellas, impresionante. Por eso pensamos que Japón siempre nos aportará algo nuevo en cada viaje, y no solo por Tokio.

Comparado con los siguientes viajes que realizamos, este primero tuvo un recorrido bastante básico. Nos preocupaba incluir demasiadas visitas y que no nos diese tiempo a todo, por lo que optamos por un itinerario ligero. Hoy en día, y tras muchos viajes, hemos encontrado el balance perfecto entre cantidad y calidad, y por supuesto, tener experiencia en el sistema de transporte ayuda mucho.

¿Tenéis una ciudad o destino favorito en Japón? ¿Cuál es?

Kioto, sin duda. Es la ciudad de los contrastes. En un mismo día puedes disfrutar del amanecer paseando por el borde del río, ir de compras por una de sus múltiples zonas de ocio, vaciar la mente al respirar el aroma del incienso en un templo, recorrer pequeños barrios tradicionales que solo creías que podrías ver en zonas rurales del país y contemplar cómo el sol se va escondiendo tras sus montañas tras una refrescante ruta entre milenarios árboles.

Y si esto te sabe a poco, Kioto es la ciudad con más patrimonio cultural del país, tiene el barrio de geishas más importante de Japón, la gastronomía local de la ciudad es espectacular y la oferta de celebraciones tradicionales (matsuri) es muy variada.
Y ya en la parte un poquito más personal, Kioto nos trae siempre muy buenos recuerdos. Nos hemos encontrado con gente muy agradable en esta ciudad, hemos disfrutado de atardeceres mágicos que jamás olvidaremos y fue aquí donde descubrimos la esencia del Japón tradicional por primera vez.

¿Cuál es vuestra comida japonesa favorita?

Bufff… ¿Tenemos que elegir solo una? Es una pregunta complicada de contestar. La gastronomía japonesa es increíble y muy variada, y a diferencia de lo que muchos piensan, el sushi es tan solo la punta del iceberg. La verdad es que, a pesar de haber probado mucha gastronomía japonesa, sabemos que no lo hemos probado todo. Además, somos bastante básicos y aunque nos encante el shabu-shabu, el sashimi o el kaiseki-ryori, nuestro plato japonés preferido pensamos que es el que podríamos comer todos los días. Bueno, pues para mí ese plato es el ramen, y si es un buen ramen en un pequeño local tradicional, mejor. Y a Elena le puede el curry japonés, ¡pero que no pique mucho! De hecho, su restaurante de curry favorito está en Takayama, se llama Jackson Curry y de verdad que está espectacular.

Sabemos que sois grandes amantes del té, ¿habéis tenido la oportunidad de vivir una ceremonia del té? ¿Cómo fue la experiencia? Si no, ¿os gustaría?

¡Hemos asistido a una ceremonia del té y fue una auténtica pasada!
Es una experiencia mágica, muy relajante. Los movimientos del maestro de ceremonias son precisos, suaves y muy elegantes. Es hipnotizante ver todo el cariño y la dedicación mostrada a la preparación del té, desde la comprobación de la temperatura del agua hasta la posición de la taza en las manos para beber. La ceremonia del té es una tradición muy bonita que recomendamos a todos aquellos que quieran acercarse un poco a la cultura japonesa, y sin duda, nosotros repetiremos siempre que podamos.

¿Qué es lo que más disfrutáis durante vuestros viajes a Japón?

La lista de lo que nos hace disfrutar en Japón es bastante larga ya que cosas como la educada y ordenada manera que tienen los japoneses de hacer cola para subirse al tren, nos encanta. Pero si realmente tuviésemos que elegir una es el contacto con la gente. Aunque mi japonés es limitado, siempre intento entablar alguna conversación y esto nos ha traído muy buenos momentos. Desde compartir unas jarras de sake con un anciano encantador en pleno Omoide Yokocho (en Tokio), hasta realizar un tour privado en coche con una abuelita en Takayama. La verdad es que tenemos debilidad por las oba-chan (abuelitas en japonés) y es que son un amor. Esta abuelita de Takayama se ofreció a llevarnos a un santuario que estaba alejado del centro de la ciudad porque empezamos a hablar en un parque del momiji (la hojas del arce japonés rojas en otoño) y nos dijo que en ese santuario se podían ver unos colores magníficos. Y así fue, alucinamos con el santuario, para nosotros el más bonito de la zona, y todo gracias a la amabilidad de una japonesa. Estas cosas son las que nos dejan sin palabras y hacen que se nos salten las lágrimas.

¿Hay alguna idea preconcebida sobre Japón que os cambiara al conocer el país?

Siempre nos habían dicho que es un país muy caro. A nosotros no nos lo parece. También hay que tener en cuenta con qué país lo comparamos. A nosotros nos parecen precios bastante razonables, muy parecidos a los precios europeos. También nos habían dicho que los japoneses son muy serios, o poco amigables. No podemos estar más en desacuerdo. Aunque siempre hay excepciones como en todos los países, los japoneses son muy amables y respetuosos. Todas las personas que hemos conocido que hayan viajado a Japón nos han contado una anécdota de cómo un ciudadano japonés ha hecho lo posible por ayudarles a resolver algún problema, ya sea para encontrar un templo o para orientarlos hacia la salida correcta de una estación. Ahora, no podemos pretender que un japonés, o cualquier persona del mundo, a las 8 de la mañana en el tren de camino al trabajo vaya a ser el alma de la fiesta. Nosotros como turistas o viajeros, tenemos que empatizar con los locales y aprender a comportarnos según la situación.

Y, por último, y esta idea preconcebida viene de parte de Elena, en Japón toda la comida está cruda. Esto es algo que ella realmente pensaba antes de ir a Japón la primera vez, al igual que muchas personas más. Sin embargo, la gastronomía japonesa es muy variada y, por lo general, sólo encontraréis algún alimento crudo al comer sushi. A Elena le encantó toda la variedad de caldos y sopas que se pueden encontrar en la cocina japonesa, y a día de hoy, disfruta mucho con cualquier plato.

¿Algún consejo para los futuros viajeros a la hora de organizar sus viajes?

Tener un mínimo de conocimiento del idioma ayuda mucho para iniciar una conversación, aunque sea para hacer una pregunta y acabar hablando en inglés. Está muy bien viajar sin plan, pero estás viajando 10.000 km por lo que no querrás perderte un lugar impresionante que se te ha escapado por no haber dedicado un ratito de planificación. No tienes por qué tener un itinerario preparado minuto a minuto, pero sí que recomendamos un mínimo de preparación previa. Esta pequeña preparación también te ayudará a desplazarte mejor por el país y evitar perder tiempo en transportes, recuerda que vas a visitar el país con la estación de tren más grande del mundo con el mayor número de personas en tránsito por hora.

A nivel económico, si el presupuesto es ajustado, también recomendamos estudiar bien las diferentes tarifas del JR Pass según las ciudades que vayan a visitar. Por ejemplo, si el viaje consiste principalmente en recorrer la zona de Tokio y sus alrededores, no conviene comprar el pase de tren para todo el país. Esto parece algo lógico, pero no todo el mundo lo sabe, y se puede recortar un dinerito que se puede invertir en, por ejemplo, una ceremonia del té. Otro aspecto importante a tener en cuenta del JR Pass es saber cuándo activarlo para aprovecharlo sobre todo en los transportes más largos que evidentemente son los más caros.

¿Hay algo de la cultura japonesa que hayáis incorporado en vuestro día a día?

Un concepto que estamos aplicando todo lo posible a nuestra vida es lo que se conoce en Japón como shinrin yoku, o “baño de bosque”. La definición corta es dar paseos tranquilos por una zona con muchos árboles, pero en realidad va mucho más allá. Se trata de ser plenamente consciente de todo lo que nos rodea, de sentir la armonía de la vegetación, de respirar muy profundamente e intentar poner la mente en blanco dejando atrás todo el estrés y las preocupaciones del día a día. Hemos visto a muchos japoneses practicar este método de relajación y en algunas ocasiones les hemos preguntado si nos podían hablar un poco más del shinrin yoku, y aunque la mayoría conocían este término, otros no. Según nos contaron, muchos japoneses realizan esta actividad no por estar de moda o por haber leído sobre el tema en internet, sino simplemente porque es algo que siempre han hecho y porque forma parte de su estilo de vida.

Esto me lleva a otro cambio en nuestra mentalidad desde que viajamos a Japón, el ichi-go-ichi-e. Este concepto viene a significar que hay que disfrutar cada momento, cada encuentro y cada vivencia, ya que es algo único que jamás se volverá a repetir de la misma manera. Estos son algunos de los cambios que hemos aplicado a nuestra vida, y ha sido Japón quien nos los ha enseñado, por lo que podemos decir que el país del sol naciente nos ha cambiado la vida.

Algo que siempre compráis en Japón

No somos de comprar muchas cosas, nos gusta comprar algún detalle que represente algo para nosotros o algo realmente especial. Por ejemplo, en uno de los viajes compramos una taza de cerámica hecha a mano en Kioto durante un matsuri. Ahora cada vez que utilizamos la taza, nos transportamos a ese momento en el que el amable tendero nos explicaba cómo trabajaba la arcilla y el proceso para crear la taza.
Este son el tipo de cosas que nos gusta comprar ya que, además, ayudamos al comercio local.

Pero también compramos cosas más básicas, como pasta de miso. Sí, nos encanta la sopa de miso, y aunque la podemos comprar donde vivimos, como la pasta de miso comprada en Japón no hay ninguna. También tengo que decir que tengo una friki-compra obligatoria para cada viaje. No me puedo ir de Japón sin mi Weekly Shonen Jump. Para quien no sepa de qué se trata, es como un periódico semanal de manga, donde publican los últimos capítulos de varias series. Me gusta coleccionar estas “revistas” porque en la portada aparece la fecha de publicación, y para mí es una manera de saber cuántas veces he ido a Japón y en qué fecha.

Y bueno, siendo Elena una apasionada de los tés, no nos podemos ir nunca de Japón sin una buena selección de ellos. A ella le encanta el té matcha y yo prefiero el hojicha, té verde japonés tostado, buenísimos los dos.

Un sitio de Japón al que volvéis siempre

Debido a nuestro trabajo, hemos repetido ciudades muchas veces. Esto no nos supone un problema ya que en cada visita descubrimos nuevas cosas de la ciudad o zona. Pero un sitio al que posiblemente siempre volveremos en nuestros futuros viajes a Japón será Kioto. Como he comentado antes, Kioto tiene el balance perfecto de ciudad y zona tradicional, y ofrece una visión bastante completa de lo que es Japón. Es una ciudad muy bonita donde puedes encontrar tanto tiendas y mucha variedad de restaurantes, como paseos tranquilos donde puedes estar prácticamente solo disfrutando de la vegetación.

Además, nos trae muy buenos recuerdos, de paseos en bici y de zonas muy muy tradicionales. En nuestro primer viaje, nos alojamos en un machiya, una casa tradicional japonesa. Todo el suelo era de madera o tatami, tenía su kotatsu (mesa baja cubierta por una gruesa manta y con un calentador debajo) en el salón, un pequeño jardín zen en la parte trasera, y las bicis aparcadas en la entrada. Fue una experiencia japonesa al 100%, y nos encantó.

Un destino pendiente de Japón que tenéis muchas ganas de visitar

Kanazawa, Okinawa, Hokkaido, Shikoku, Kyushu, costa oeste (Mar de Japón, siempre hemos estado en la costa este),… Para nosotros cualquier rincón de Japón merece ser visitado. Da igual la ciudad, el barrio o la calle, siempre nos sorprende algo, por lo que dar una respuesta concreta se me hace complicado. Desde Hokkaido, la isla de la nieve, pasando por la mística Shikoku, hasta el paraíso de Okinawa, no hay lugar al que no queramos ir. Hasta ahora, solo hemos estado en Honshu, la isla principal de Japón, por lo que visitar Kyushu y las otras 3 recién mencionadas islas es algo que nos hace mucha ilusión.

Algo que tengáis pendiente experimentar en Japón

Todavía nos quedan muchas cosas que hacer en Japón, muchísimas. Yo soy un aficionado al sumo, no me pierdo ningún torneo y me encantaría poder asistir algún día a un combate. Lo hemos intentado en múltiples ocasiones, pero las fechas no coincidían con nuestras vacaciones o, si coincidían, el torneo tenía lugar en una ciudad demasiado alejada. Sé que algún día podré disfrutar de la nobleza y de la fuerza de estos increíbles luchadores.

Otra cosa que también queremos hacer es subir a la cima del Monte Fuji. He visto vídeos de amaneceres desde el punto más alto de la montaña y no puedo evitar emocionarme, se me ponen los vellos de punta solo de pensarlo. Tiene que ser una experiencia mágica y muy satisfactoria.

Alquilar un coche y hacer un road trip por Japón es algo que también tenemos muchas ganas de hacer. Poder perdernos por pequeños pueblos que no son tan accesibles mediante transporte público tiene que ser una pasada.

Cuando se pueda, ¿volveréis a Japón?

Ojalá pudiésemos ir hoy mismo. Tenemos muchas ganas de volver a Japón, de seguir explorando este bellísimo país y de seguir disfrutando de todo lo que ofrece. Sin duda es nuestro próximo destino y nuestra intención es viajar a Japón un mínimo de 1 o 2 veces al año. Siempre nos quedamos con ganas de más, y sabemos que volveremos a Japón, muchas, muchas más veces.