Magrat Ajostiernos (Almudena): “Cuando viajé a Japón ya era una fanática de su cultura e historia, pero allí me enamoré también de sus costumbres y de su gente”

Desde su canal de Youtube, Almudena, más conocida como Magrat Ajostiernos, habla al mundo de su gran pasión, la literatura. Además, es una gran amante de Japón, país que confiesa, ¡se muere de ganas de volver a visitar!

Lee esta entrevista para conocer los nuevos proyectos de Almudena y las recomendaciones que hace para conocer la literatura japonesa.

Almu, lo primero cuéntanos un poquito sobre ti, preséntate a nuestros lectores.

Aunque me llamo Almudena, llevo ya muchos años respondiendo también al seudónimo de Magrat Ajostiernos, una bruja de los libros del Mundodisco de Terry Pratchett. Soy una apasionada de la literatura y el arte, me licencié en Bellas Artes hace ya más de una década y desde entonces he trabajado como profesora de dibujo y pintura en mi propio taller. Además, desde hace un par de años trabajo para dar vida a Duermevela ediciones, una editorial independiente de literatura fantástica.

¿Cómo empezó tu amor por Japón? ¿Viajaste al país y luego te interesaste por la literatura japonesa o viceversa?

Creo que como la mayoría de personas de mi generación, mi amor por Japón comenzó en la infancia gracias al anime, aquellos dibujos que veíamos en la tele a la hora de merendar sembraron la semilla de lo que después me llevaría al manga, al cine y a la literatura y terminaría por convertirse en una auténtica obsesión. Cuando viajé a Japón ya era una fanática de su cultura e historia, pero allí me enamoré también de sus costumbres y de su gente.

Luego hablaremos más de tu gran pasión, la literatura, pero vamos a empezar hablando de tu viaje a Japón. ¿Qué destinos visitantes?

Fue un viaje muy ajustado de tan solo 10 días por lo que tan solo estuvimos en Kioto y Tokio, con una escapada a Nara, eso sí, durante aquellos días pateamos sin descanso y sin dejar de maravillarnos por todo lo que descubríamos.

¿Cuál fue tu favorito? ¿Por qué?

Imagen cedida por Magrat de los AjosTiernos

Creo que me quedo con Kioto pero me resulta difícil elegir porque me enamoré de ambos destinos, pero Kioto tiene algo especial. Parece detenido en el tiempo, cuando paseas por la noche por sus callejuelas, con la sorpresa que te llevas con cada giro al descubrir un nuevo templo que ni siquiera aparece en los mapas. Es un lugar bellísimo pero además tiene ese encanto de ser único, casi salido de un cuento en el que te puedes topar tanto con una geisha como con un grupo enorme de turistas ruidosos.

¿Qué fue lo que más te sorprendió de Japón

Creo que su gente. Habíamos estudiado mucho el itinerario antes de viajar, y casi conocía de memoria templos, calles o lugares destacados. Me sorprendió la inmensidad de Tokio, la marabunta de gente, esas luces de neón nocturnas, la maravillosa mezcla de occidente y oriente, de tradición y modernidad… pero todo eso en cierta manera me lo esperaba. Lo que no contaba era  con encontrarme a personas tan extremadamente educadas, amables y encantadoras. Absolutamente todas las personas con las que nos topamos trataron de ayudarnos, y esa mezcla de educación, sencillez y simpatía, además de la tranquilidad con la que la gente deja bolsos y mochilas sin ninguna supervisión sin miedo a que les roben… a veces parecía que estábamos en otro planeta.  

¿Alguna anécdota de tu viaje?

Imagen cedida por Magrat Ajostiernos

Hay unas cuantas, pero quizás la que más recuerdo es una relacionada con el dinero. Aunque antes de viajar habíamos leído que convenía llevar casi todo el dinero en efectivo porque en Japón no se suele pagar con tarjeta, no terminamos de creérnoslo. Cuando llegamos a Kioto nos quedaba poco dinero en efectivo y lo teníamos prácticamente todo contado para entradas de museos y transporte, tratamos de pagar con tarjeta en muchos establecimientos, pero no se nos permitió y nos resultó imposible sacar dinero de ningún cajero. Al final pasamos cuatro días cenando onigiris del konbini (tiendas de conveniencia 24h) más cercano para ahorrar lo más posible. Nos lo tomamos a risa, pero todavía me cuesta entender que un país tan moderno como Japón siga tan aferrado al dinero en efectivo.

¿Qué sitio(s) recomiendas a los viajeros que no pueden perderse en Japón?

Imagen cedida por Magrat AjosTiernos

La verdad que fuimos a los sitios más típicos que aparecen en todas las guías de viajes, porque como digo no teníamos mucho tiempo, pero me gustaría destacar el Pabellón de Oro (Kinkaku-ji) en Kioto y el museo del Estudio Ghibli, por razones diferentes pero ambos se quedaron grabados en mi memoria como dos lugares maravillosos e inolvidables.

Durante tu viaje a Japón, ¿tuviste alguna experiencia de “inmersión” en la cultura japonesa?¿Qué te pareció?

Imagen cedida por Magrat AjosTiernos

En Kioto nos quedamos en un ryokan (aunque no estaba regentado por japoneses ni era completamente tradicional) y lo disfrutamos muchísimo, nunca pensé que estaría tan cómoda durmiendo en el suelo.

Ahora sí, volvemos a la literatura. Cuéntanos qué es #marzoasiático

Es una iniciativa que surgió hace un par de años de la necesidad que tenía personalmente de leer más literatura asiática y al mismo tiempo de darle mayor visibilidad. En los últimos años es cierto que hemos vivido un auge importante de la literatura japonesa en España, pero aún hay muchos puntos de Asia que permanecen completamente inexplorados literariamente hablando. Desde Vietnam pasando por Malasia, Pakistán o Corea. El marzo asiático consiste por tanto en dedicar el mes de marzo a leer novelas de autores asiáticos ambientadas preferiblemente (o en su mayor medida) en Asia. Es una propuesta muy libre, cada persona puede leer lo que quiera, 1 o 10 libros, y luego compartir sus impresiones por redes para dar a conocer diferentes obras y autores.

¿Tienes una obra favorita de literatura japonesa? ¿y un autor/a predilecto?

Hay muchas obras que me encantan, pero si tengo que hablar de una que realmente me marcó esa es Las hermanas Makioka de Junichiro Tanizaki, una obra con la que aprendí mucho sobre las costumbres y el carácter japonés. Sobre autores no puedo quedarme con uno solo, me gustan muchísimo Yasunari Kawabata, Natsume Soseki, Higuchi Ichiyo y Fumiko Enchi además de Tanizaki.

¿Hay algún lugar de Japón que quieras visitar debido a su aparición en algún libro?

Seguramente Kioto de Kawabata influyó en mi obsesión por visitar esta ciudad y también me condicionó a esperar una ciudad muy tradicional que luego en buena parte pude descubrir cuando estuve allí.

Tus recomendaciones de libros para…
  • Iniciarse con la literatura japonesa: El rumor del oleaje de Yukio Mishima o La casa del Álamo de Kazumi Yumoto. Dos novelas completamente diferentes pero increíblemente accesibles y fáciles de leer, que aún así logran dejar un buen poso en el lector.
  • Un clásico imprescindible: Kokoro de Natsume Soseki, una obra imprescindible llena de sutilezas e increíblemente poética.
  • Para leer algo de contemporánea: Kitchen de Banana Yoshimoto o 1Q84 de Haruki Murakami, también muy diferentes pero altamente recomendable ambas.
  • Para conocer la cultura japonesa: Las hermanas Makioka de Tanizaki, que plantea la situación de las mujeres, perseguidas por infinidad de tradiciones y normas sociales que finalmente terminarían por romperse en buena parte con el inminente estallido de la Segunda Guerra Mundial
  • Algún libro qué te guste especialmente: Cerezos en la oscuridad de Higuchi Hichigo, porque muestra ese Japón más desconocido, el de la clase trabajadora, geishas, tenderos, criadas y prostitutas, el de esas personas a las que no se suele prestar atención dentro de las grandes historias.
¿Volverás a Japón?

Por supuesto, llevo ahorrando para ello desde que me subí al avión para regresar en aquel único viaje que hice ¡Hay tantísimas cosas por ver y descubrir! Me encantaría poder quedarme más días y visitar mucho más profundamente el país, descubrir más su naturaleza además de sus grandes ciudades y poder disfrutar del viaje con más detenimiento… Pero para eso toca seguir ahorrando.